ENSAYO SOBRE LO ENSAYADO, PENSAR LAS FORMAS DE VIDA

EL ENFOQUE UNIVERSAL DEL PATRÓN CULTURA Y LA ETNIA O EL PENSAMIENTO MESTIZO DENTRO DE CULTURA AMERICANA

victor-orielson-leon-parada-revistadossier-com-co

 

 

Por: Víctor Orielson León Parada

Abogado y Catedrático en Derecho Penal, 

 

Reflexiones sobre el concepto de hibridez en contextos coloniales y poscoloniales.

La trama de las influencias múltiples es un asunto que hoy, en la modernidad está presente en cada acto, sea de personas, grupos, tendencias, religiones y se aprecia mucho más en los asuntos de la política que desarrollan los estados en los intercambios económicos, culturales y políticos. Incluso, algunos denominan a otros estados como países subdesarrollados, medianamente desarrollados y los desarrollados, clasificando los grupos sociales y geográficos. Del mismo modo, en los libros historicistas, en sus historiografías, nos referencian en sus individualidades a los clanes, gens, tribus y toda una historiografía para cada uno de ellos, a los que dividen en grupos de personas de raza negra, blanca, mestiza, indígena, cobriza o amarilla, para tan solo mencionar las más conocidas.

Y así, en la medida que se van desarrollando líneas de narrar tesis sobre y para cada una de ellas, los observadores que describen sobres estos hechos y actuaciones de los grupos sociales, se encuentran muchas definiciones de justo, estos grupos sociales que han estado y permanecido en los hitos históricos de la humanidad que fácilmente son identificables, por todos. Son muchos y variados los estilos y las ideas y formas de pensar y actuar que representan a cada grupo en particular. Ello se ve de manera ostensible, en la música que realizan, en la forma de vestir, de actuar y de cohabitar, inclusive.

Este es el filón de los estilos y las formas, que dan las ideas, sobre los grupos sociales de esta modernidad. Incluso, en las mismas ciudades se crean estratos socioeconómicos donde se desarrollan las personas en otras categorías, también. Súper ricos, ricos, clase media alta y clase media baja, clase pobre y los indigentes o desposeídos, que son los que no tienen nada y esperan de las caridades sociales de los otros. Hay también regiones prósperas, medio prósperas y absolutamente pobres y menesterosas, ello, por las condiciones naturales y geográficas de las zonas territoriales, en algunos casos.

Inclusive, dentro de una simple familia parental, existen los familiares ricos y solventes, los medios y los más necesitados, a los que, supuestamente, se deben ayudar. La misma ley civil establece en sus normas universales que, los parientes y familiares solventes, deben ayudar a los no solventes, en el caso de los adultos mayores, que deben recibir de sus hijos una solidaridad para poder subsistir. Todas estas influencias múltiples se reflejan, no solo en lo económico, también, se reflejan en otras formas de actuar, dentro de lo racional y lo instintivo.

El mundo moderno es pluriétnico, la suma de muchas etnias y los cruces entre una y otra, ha aumentado de manera muy amplia otros pensamientos acerca de las cosas y de los patrones culturales; es así que hoy en día no decimos que existan patrones culturales sino formas de vida, generadas estas por los variables y numerosos grupos sociales que existen en la faz de la tierra. Asimismo, en la proliferación de lenguas y dialectos que se han venido descubriendo, se asoman otras formas de vida que, para cualquier visitador extranjero dentro de un territorio que no le es propio, escucha variedades de lenguas, dentro de una misma lengua, como cuando se habla de los lenguajes regionales, en este caso.

La pretendida unificación de las lenguas sobre los referentes del significado y el significante que nos hablan los lingüistas, se ha venido perfilando a través de los lenguajes técnicos, ello, en las ingenierías, la medicina, las telecomunicaciones, entre otros. Por ejemplo, el deslizamiento de los lenguajes autóctonos en Estados Unidos y el inglés y francés, generaron otras dialectologías que solo son comprensibles y entendibles en estos territorios; ahora bien, las diferencias entre los lenguajes escritos y los lenguajes hablados crean otras variedades en las entonaciones articulares y modulares de los hablantes incluso, dentro de sus mismas lenguas.

Innegable decir que la masificación de las redes comunicacionales también han abierto otros tipos de lenguajes, particularmente, los escritos a través de significaciones gráficas que sintetizan un objeto y un sujeto, convencional, esto, dentro de la significancia y significado de las cosas. Territorialmente, en los límites entre regiones se estructuran otras voces, mucho más significativas, entre países de hablas y lenguajes diferentes, y con idiomas nacionales, propios.

En la música este efecto se muestra de manera más directa. Mucha gente escucha melodías cantadas en otras lenguas, de las cuales inclusive no saben sus mensajes o traducciones, pero, las adquieren simplemente por las modulaciones vocálicas que ellas generan; ello nos afianza muchos más sobre tratar de entender este patrón de las multiétnicas. Esta acumulación de vocablos extraños disimula y dificulta las definiciones de los mensajes pero, “organiza” los sonidos de la pieza musical.

Alguien dijo que, si un antepasado nuestro de los primeros siglos de antes del calendario gregoriano resucitara, pues no entendería absolutamente nada de nada, de lo que se le dijera, incluso, en su propio dialecto original de esa su época. No hallaría eco a su concepción lingüística la de recibir y entregar mensajes; tendría que aprender un lenguaje, de nuevo. No comprendería esta hibridez de los actos de las personas, en la suma de muchas experiencias vividas de muchos pueblos que, en el paso del tiempo fueron desarrollando nuevas formas de cohabitar y con otros instrumentos o conocimientos, por ejemplo, el perfeccionamiento de la caza y la pesca, para poder subsistir.

Para el caso de la tesis que nos convoca, respecto a lo hibrido y lo mestizo que puedan coexistir al mismo tiempo en los medios usuales de intercomunicación, no solo es solamente un indicio de la confusión que gravita en las mentes de todos nosotros. Pero, también nos lleva a comprender que estamos, paso a paso, estructurando entre todos, un idioma o un lenguaje planetario que nos facilite lo cotidiano. Aprendo el idioma chino, en una de sus variables dialectales, mandarín, por ejemplo, para poder negociar con los norteamericanos; ídem, estudio el idioma francés, para aprender de la cultura del mundo y, estudio, asimismo, el idioma español para conocer ciertos periodos históricos de los países conquistados y luego colonializados por este imperio.

Otro tanto hago con el aprendizaje del idioma alemán, lo utilizo para conocer de ciertos elementos técnicos de la producción literaria y de la ingeniería y los métodos. Estudio el idioma italiano para comprender al Imperio Romano y su latín; así sucesivamente, el hombre moderno en su día a día se propone hablar un lenguaje universal. También se estudian las lenguas antiguas, sus dialectos y voces, para conocer, sociológica y lingüísticamente, a esas culturas tribales y de ellas, por lo milenarias que son, recoger en cosecha algunos otros elementos nativos y propios de ellas para producir otros bienes multifacéticos de la raza humana, que nos puedan servir a todos.

Todos los grupos sociales, dentro de sus individualismos inclusive se abastecen y necesitan de otros grupos sociales; ello por cuanto los comercios expandidos de los más variables consumos así lo exigen. Telas, alimentos, insumos de toda índole, minerales y vegetales como los cereales, naturales o procesados en sus manufacturas, hoy en día son parte del consumo habitual de las personas en todo el mundo; mírese el cigarrillo o el tabaco; los licores, la confitería, también.

En estos lenguajes se observa el reconocimiento de nuevas formas de expresarse las gentes, caso de los latinos en Estados Unidos que han generado el dialecto spanglish; incluso, ya existe una película de una madre divorciada en México y emigrada en los Estados Unidos, en busca de una vida mejor. Esta mujer tiene una hija que aprende muy bien el inglés pero, su madre, ella se resiste a aprenderlo y por ello se refugia en la comunidad latina, pues se niega rotundamente a romper la barrera del idioma; por lo que lleva su vida estadounidense pero en español.

Estos fenómenos se dan casi exclusivamente en Norteamérica, sobre todo en estados con grandes comunidades hispanas asentadas, pero también en países de la mitad sur del continente como México o Colombia. El español no ha repercutido tanto en los hábitos lingüísticos de los estadounidenses como ha hecho el inglés en los de los sudamericanos, y de ahí que se hable de esa españolización del inglés. Los saltos de un idioma a otro, más frecuentes en personas no del todo bilingües, se enmarcan dentro del concepto de code-switching, es decir, la aplicación variable de códigos lingüísticos. No debe confundirse el Spanglish con los anglicismos del español (líder, fútbol, o los que no han variado como footing, parking), ni con los españolismos del inglés. La verdadera fusión morfosintáctica y semántica, el auténtico idioma híbrido, el Spanglish más genuino, es aquel que probablemente no entenderían ni hispanoparlantes ni angloparlantes puros.

Este ejemplo anterior nos lleva a revisar por ejemplo, elementos como el desarraigo, cosmopolitismo y el eclecticismo que son las naturalezas tomadas para poder admitir este tipo de préstamos indistintos de las culturas del mundo. La pluriétnica de voces ha convertido a Europa, en una gran variedad de terminologías lexicales, especialmente, con los hitos de las emigraciones desbordantes del continente asiático y africano, particularmente, el árabe, hacia este continente.

El planeta somos todos, los distingos se han impuesto por las líneas del mercado y por las economías que se imponen por parte de unos contra los otros, esa es la dialéctica normal y diaria. Ahora bien: cada grupo social pugna por figurar y destacar en sus propias identidades, pero, dentro de esas identidades, existen escondidas etnias milenarias que son las que hacen que se superen como raza, en dos sentidos, por sus capacidades para desarrollar los intelectos o por las capacidades para generar victorias de guerras y batallas. Es volver a decir que, los vencedores imponen a los perdedores sus patrones de cultura o formas de vida. Ello nos lo demuestra el concepto de la esclavitud.

Hoy en día lo híbrido ha destronado a lo exótico. Mejor, ya casi nada es exótico, por cuanto los mercados han abierto y descubierto muchas cosas y variedades que utilizan las gentes para sus cotidianidades. Lo híbrido es el adelanto, es la fusión de otras formas para crear otras formas y con ellas, satisfacer, eso, un mercado que es promocionado por los medios, para su consumo. La gente ya no pregunta el origen del porqué de las cosas, es la excepción, simplemente utiliza las cosas si le sirven, de saber si ellas tienen un uso práctico para esa cotidianidad dinámica del hoy. El diseño de la forma impera para la utilidad práctica y los lenguajes poéticos del comercio, lo hacen ver y lo “muestran” como algo exótico y que todos sabemos que no lo es, pero lo adquirimos por lo práctico, lo utilitario.

Un simple contenedor plástico de cepillos de dientes, en uso, con la figura plástica de un diente con orificios para introducir allí los cepillos, es atractivo para los niños, pero es infantil para los adultos, sin embargo, el objeto cumple un objetivo, evitar que los cepillos se caigan al suelo o en el lavado y se ensucien. Esto no es exótico, pero sí práctico. El idioma planetario de los objetos, más que el de las palabras, también deviene de una retórica mucho más elaborada que se pretende mostrar como algo posmoderno, de avanzada; mientras, las palabras, en sus traducciones técnicas o someras cierran el significante de este objeto a un solo lenguaje, dándole un supuesto y preciso significado; mientras, ese objeto adquiere, incluso, otras connotaciones e imágenes mentales, decibles e indecibles, según el interés del provocado.

Lo híbrido también se acomoda en el lenguaje planetario dentro del género literario de la historia, enemiga triunfante ella de la destrucción y del tiempo, porque nos devuelve para observar sobre lo que ya pasó y que otros dicen que la historia resucita el alma de las edades muertas; igual, es parte del género literario de la novela, que nos narra acciones de personas cruzados todos en razas y en odios o en convivencias y nos asoma sobre otros eventos culturales que nadie ha visto, que se suponen, simplemente, de suerte que a todos nos parece verlos. Es allí, en la historia y la narrativa, incluido el periodismo, donde observamos con mayor frescura y detalle, los lenguajes planetarios, muy utilizados por los interesados en abrir espacios de optación o de preferencias de comerciantes (editores y libreros, cinematógrafos, incluso) e industriales para ganar clientes diversos, a sus productos.

Lo hibrido permite emanciparse de la modernidad impuesta por una imposición de ventaja del uno sobre el otro, lo que la hacía unidimensional. La gente por lo común siempre se rebela, consigo mismo y, desde luego, con lo del otro. Mírese el caso de las antiguas posesiones o colonias de los países que las conquistaron con sus ejércitos y vasallos. Hoy, muchas de ellas, a pesar de que hablan el idioma impuesto, usan de algunas costumbres afirmadas en el vasallaje, e incluso, con la imposición de los modelos políticos y administrativos para sus regencias, despegaron y se liberaron de estas trazas con modelos híbridos que produjeron nuevos modos de conocimiento (Homi Bhaha, The Location of Culture, Londres, Routledge, 1994).

Gandhi, por ejemplo, fue el resultado de una situación hibrida para la India; estudió en Inglaterra y, políticamente, aplicó esquemas de la sociedad occidental en su país, utilizó los esquemas más óptimos, para rescatar sus economías internas y sobre todo, para lograr desvertebrar los odios tribales en su población, recurrió a métodos de la lucha social, como la huelga de hambre. Algo exótico para esa cultura que sometía todo su ser a lo que dispusieran las deidades para gozar de beneficios. Varios hitos ancestrales nocivos de su anterior cultura, destruyó Gandhi, creando así una concordia nacional, a pesar de las muchas diferencias tribales y de dialectos que allí en esa extensa nación existían.

Otro ejemplo es el elogio de la criollidad que impuso el sistema de gobierno español, en los territorios conquistados. Estableció unos esquemas muy precisos para entregar derechos en los territorios invadidos. Por ejemplo, para las gobernanzas políticas, solo se permitió que fueran funcionarios peninsulares quienes dispusieran de la administración y regencias; luego, están los criollos nacidos en las colonias pero hijos de españoles; algunos colmaron ciertos cargos públicos en connubio con los españoles raizales; desde acá se creció la pugna por el poder.

Aparecen también unos criollos ricos, de abolengo y muy ricos, frente a unos españoles que son los administradores de la cosa pública, pero, sin grandes riquezas. Estos criollos ricos, en sus viajes a Europa, mercantilizan comercios con los productos que se producían en la colonia, de los que generaban y producían sus propiedades. Los criollos hijos de españoles y aborígenes ricos, son otro cuerpo que también pugna por esos poderes; sin embargo, entre ellos se aprecian algunas mutuales de tipo económico.

Más abajo, están los criollos espurios, que son los hijos de los españoles con indígenas nativas, pero con reconocimientos y protección de la Corona, pero no reconocidos dentro de la Iglesia católica, dentro del marco social religioso de la época, dado que a estos hijos causados por las infidelidades de los españoles, no se les extendía el bautizo, formal, eran eufemísticamente, los llamados hijos naturales o bastardos. Igual, existían muchos cruces entre zambos y negros, e indígenas y zambos y de mestizos con los tres anteriores. Esa plurietnia era la más numerosa, poblacionalmente, en la Colonia.

Esta criollidad nos ofrece una visión amplia y particular acerca de que en este conglomerado virreinal, interracial él entre los elementos culturales de negros, zambos, indígenas, mestizos, europeos españoles y de otros países que llegaron atraídos por las riquezas de estos suelos, todos reunidos en un mismo suelo, creó un paradigma híbrido muy particular. A más de ello, con el comercio florecido por los artículos ellos sí exóticos, que se generaban en estas nuevas tierras y que en ese momento Europa requería, se abrió un consumo de productos y artículos que crearon muchas riquezas. Esta invasión comercial abrió otros paradigmas a la hibridez en el consumo.

La América Nueva aportó un sinnúmero de mezclas exóticas y ellas fueron aprovechadas, comercialmente, por los invasores. Esto se veía por parte de otros países, tales como Inglaterra y Francia, con cierto egoísmo y recelo, se cuestionaban ¿Por qué la riqueza de ese nuevo mundo es solamente para los españoles, si entre toda Europa, con los siglos, aprendimos a construir entre todos los barcos y navíos para explorar el mundo? ¿El conocimiento no solo es de España, es de todo el continente? Se asoma acá el elemento de la hibridez de una manera palmaria concreta. Se construyó ese continente con la mezcla de todos los que lo habitan y lo concurren, nadie, según ellos, podría beneficiarse solamente sin dar una parte a los otros, que representan también otras etnias y razas, propias del continente europeo. Justo en ese momento se ensamblaba un lenguaje planetario, propiciado por la necesidad de hacer parte de una gran riqueza, ello, alentó las guerras sucesivas.

Por aquí vamos…

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *