ESCÁNDALO EN CARTAGENA POR EL “TOUR DE LA VIOLACIÓN”

Artículo Colprensa

Pablo Bustos, presidente de la Red de Veedurías, pidió a la ciudadanía seguir denunciando casos como el “Tour de la violación” en Cartagena, donde presuntamente menores de edad eran soltadas, bajo sustancias alucinógenas, en un campo abierto para que fueran “cazadas” y explotadas sexualmente por extranjeros.

“Lo más importante es determinar los derechos fundamentales de estas jóvenes que están denunciando estos hechos tan graves, por eso es fundamental que se sigan haciendo las denuncias necesarias para determinar lo que está pasando”, dijo Bustos y destacó que la Fiscalía General de la Nación haya abierto la investigación que permita esclarecer los hechos.

La investigación se abrió de oficio después de conocer un testimonio entregado por una mujer que contó, paso a paso, cómo se estaría dando esta práctica de la que son víctimas menores de entre 12 y 15 años de edad.

La denuncia fue realizada a través del programa de RCN Radio, Nocturna RCN, hizo una mujer que fue presentada al público con el nombre de “Alma” y quien asegura que recientemente presenció un caso en un descampado a las afueras de Cartagena al que supuestamente asistieron una veintena de hombres a “cazar” jovencitas para violarlas entre varios.

Según la mujer, que afirma estar dedicada hace años a la prostitución, fue invitada al lugar por un cliente para presuntamente disfrutar de una fiesta. “Ninguno de los dos sabíamos de qué se trataba, cuando llegamos allá fue que nos dimos cuenta y nos negamos a participar”, explicó al aire.

En el testimonio, reproducido en la mañana de hoy por el noticiero local de la emisora La Cariñosa, también filial de RCN Radio, “Alma” explicó que el aberrante “negocio”, denominado el “Tour de la Violación”, es dirigido por ciudadanos israelíes que contactan a menores de edad y a jóvenes de 18 años a las que les ofrecen ganar dinero ejerciendo la prostitución. “Les dicen que van a estar concentradas en una casa a la que llegarán los clientes y una vez allí les informan que los clientes están en una finca”.

La testigo manifestó que las preparan durante el día para la “cacería”. “Les dan mucha marihuana; esta hierba da mucha hambre y sed, pero a ellas no les dan comida solo agua y en el agua les echan una droga que sirve para estimular el apetito sexual en los animales. Ellas ignoran que el agua contiene esa sustancia. Cuando ya están fuera de control empieza la persecución al mejor estilo de un safari”.

La mujer precisó que son entre cinco o diez jovencitas perseguidas por un número de hombres que hasta las pueden triplicar en cantidad. “Cuando alcanzan una la violan entre varios; les hacen de todo y ellas no saben nada porque están fuera de sí por causa de la droga que les han suministrado durante todo el día. la ‘caza’ se hace durante la madrugada”.

Al ser preguntada por lo que pasa luego con las jóvenes y cuestionada de que en Cartagena no se conociese el caso de niñas desaparecidas, la mujer respondió: “Lo que sucede es que la persona que es conocida es la que se busca, pero al que nadie conoce, nadie lo busca”.

“Alma” expresó que se atrevía a hacer la denuncia para poner en alerta a las autoridades y a las jóvenes que se “someten” a trabajar como prostitutas, pero que no hacía una denuncia formal por miedo. “Cuando una joven se somete a ser prostituta es porque le falta algo, necesita dinero para su familia, no es para ser violada ni para que le den droga sin su consentimiento”, aseveró.

Por su parte, el periodista explicó que obtener el testimonio de la mujer no fue fácil, que fueron aproximadamente dos meses de conversaciones con ella para convencerla de que hablara en la emisora sobre el tema.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, el coronel Juan Rivera, precisó que la Policía no tiene conocimiento del tema, pero que a partir del testimonio comenzaron a investigar para esclarecer la situación.

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