SACERDOTISA

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Por: Víctor Orielson León Parada

Abogado y Catedrático en Derecho Penal,

 

 

Ubicada la “sacerdotisa”, ésta llegó en alzas por entre los brazos que la elevaban como el gran trofeo. Solo reía, y lanzaba risas a sus andantes. Ya, frente al gran jefe Muchapanza, se acercó a él y en venia de respeto, le dijo: “¿Entonces qué Ñoño, si soy o no la sacerdotisa de la gens? Muchapanza, emocionado, sonriendo y dadivoso llamó a una de sus mujeres del querallo, y le dijo: “Mija, traiga el mejor bordado de linos y pieles que tenemos, hoy coronaremos con capa imperial a nuestra Sacerdotisa…” Un poco azorado, le preguntó a la locata: “¿Cómo te llamaremos, diosa de la lluvia?” Ella, aturdida aun por los efectos de su repentina popularidad, dijo tímidamente: “Eso, Diosa de la Lluvia”. Desde el público sonó una gran voz gutural y chistosa que dijo: “La Diosa Regadera…” todos soltaron la risa. El gran jefe, muy furioso, los mandó a callar y les dijo en reprensión imperial, con su gruesa voz gutural: “Cualquier ofensa contra ella, contra nuestra Sacerdotisa, la Diosa de la Lluvia, es una ofensa contra mí, y por ello, podría ser ajusticiado… y almorzado por toda la tribu” Todos guardaron un reverencial silencio.

Luego empezaron a llegar los regalos y los suvenir con los que se agasajaba a la Diosa de la Lluvia. La locata, ahora diosa, escogió un séquito de doncellas y núbiles jóvenes para formarlos en las artes del conocimiento sobre las cosas simples de la tierra, el subsuelo y el aire; uno de los fieles súbditos, trajo unos cascabeles de culebra coral y se los obsequió a la sacerdotisa; ella se los colocó en los tobillos y cada vez que caminaba, estos sonaban armoniosamente, lo que indicaba que, a su paso, todos tenían que hacerle una venia y un respeto. Luego, con el tiempo, y con sus adoradores, ya fanáticos y adeptos muchos, empezó a construir su templo. Las ofrendas llegaban a montones, luego, los oros y las piedras preciosas y las pieles finas.

A la locata, ahora Sacerdotisa, enmarcada en el rimbombante nombre de “La Diosa Lluvia” le llegó el Poder Total y, políticamente, no fue pendeja, armó un verdadero poder omnímodo (además que fundó templo e iglesia), con el gran jefe Muchapanza. Así fue como se formó esa dupla de Gobierno y Religión, es el inicio de la esclavitud mental, más oprobiosa; más tarde, ella se convirtió en la dupla más siniestra de la humanidad, debido a que, luego, se degeneró criminalmente en sus postulados y se apoderó de todas las mentes frágiles, de las mentes de todos aquellos que armaron y amaron un dios abstracto para dejar en él, los designios de sus vidas, personales y públicas. Curioso: “Todo empezó por una simple gota de lluvia, que no llegaba.”

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Nota. Si lo accedes y estás de acuerdo, favor compartirlo, si no, destrúyalo, pues te podría afectar en tus psiquis nocional y emocional…

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